María Teresa Rojas, decana de la FED: «Me gustaría que lideremos en la UAH la pregunta sobre qué significa formar a los estudiantes universitarios»

El pasado lunes 5 de enero, María Teresa Rojas Fabris asumió como nueva decana de la Facultad de Educación de la Universidad Alberto Hurtado. En esta entrevista da luces de lo que espera para el futuro de la FED y los principales desafíos de la educación tanto en la UAH como en el país.

Luego de un proceso de selección liderado por el comité de búsqueda, la Universidad Alberto Hurtado decidió nombrar como nueva decana de la Facultad de Educación para el periodo 2026-2029 a María Teresa Rojas Fabris, quien hace 20 años es académica en la FED y viene de liderar la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la Universidad.

En esta entrevista, la nueva decana define su visión a futuro para la Facultad de Educación, mencionando, por ejemplo, que «formar profesores y profesoras hoy día tiene desafíos muy demandantes. Uno de ellos, por supuesto, es enseñarle a nuestros/as estudiantes a que van a formar niños y niñas que necesitan tener conciencia de que hay que cuidar el planeta, de que hay que tener una vida sustentable».

«Tenemos que lograr que nuestros/as profesores/as formen a niños y niñas con conciencia y con una ciudadanía sustentable»

-¿Cuáles son los principales desafíos que ve para la Facultad de Educación?

-Tenemos que lograr que nuestros/as profesores/as formen a niños y niñas con conciencia y con una ciudadanía sustentable, me parece que hoy día es una de nuestras principales prioridades. Y esa sustentabilidad también tiene que ver con valorar la vida en común, con ser profesionales que trabajen por la integración de los niños y niñas, por la no discriminación, por enseñarles a vivir juntos y juntas, por enseñarles a encontrarse. Tenemos que enseñar a vivir en la diversidad, enseñar a vivir con respeto a la igualdad de género, sin racismo, sin clasismo. Y enseñar, sin duda, en un mundo que cambia, que tiene tecnología desafiante, inteligencia artificial que se mete en nuestras vidas privadas. Enseñar cómo esa inteligencia artificial puede estar al servicio del bien común, identificando profundamente cuáles son sus sesgos, entendiendo cuál es la dimensión humana, que es irrenunciable y que ninguna inteligencia artificial la va a cambiar.

-¿Cuál es el sello que le gustaría implementar en este periodo?

-Me gustaría que lideremos en la Universidad Alberto Hurtado la pregunta sobre qué significa formar a los estudiantes universitarios, para pensar problemas comunes. Me gustaría que, en la Universidad, la Facultad de Educación lidere una reflexión pedagógica. Qué significa formar para trabajar por el bien común. ¿Con qué metodologías? ¿Con qué tipo de evaluación? ¿Con qué tipo de interacción en la sala de clase yo puedo lograr que universitarios y universitarias piensen problemas comunes, tengan soluciones creativas, sepan innovar para solucionar los problemas sociales que nos aquejan. La Facultad de Educación puede hacer un tremendo aporte en los años que vienen en identificar saberes pedagógicos necesarios, didácticas fundamentales para hacer eso, contextos de interacción en el aula, relación con los materiales pedagógicos y la docencia, que va a ser súper valiosa para pensar los procesos de innovación. Me gustaría que fuésemos una facultad que se distinga porque sabemos poner los temas sociales en el centro de la preocupación de nuestros futuros profesores.

Decana Teresa Rojas: «La Universidad Alberto Hurtado tiene que liderar el uso de la inteligencia artificial para el bien común»

-¿Cuál es el rol que debe tener la Universidad en el contexto actual de la educación, considerando las nuevas tecnologías?

-La Universidad Alberto Hurtado tiene que liderar el uso de la inteligencia artificial para el bien común. Tenemos una oportunidad única de demostrar que una universidad pequeña, en términos de escala, como la nuestra, tiene condiciones ideales para que entre todos y todas pensemos cómo usamos la inteligencia artificial en investigación, en docencia y en la gestión. Siempre pensando el impacto que tiene en el bien común. Y, por otra parte, cómo logramos identificar aquellos desafíos éticos y políticos del uso de la inteligencia artificial para que le enseñemos a nuestros estudiantes a pensar críticamente, creativamente.

-¿Y en el contexto político y social actual?

-En este contexto de tanto debilitamiento de los discursos democráticos, una universidad que refunda su sentido porque le enseña a sus estudiantes a respetar la democracia, enseña a sus estudiantes a vivir una ciudadanía desde el diálogo, la deliberación, la creencia en que siempre la conversación y el diálogo son las maneras de resolver los problemas, el respeto de los acuerdos, el respeto a los principios y a los derechos humanos. Creo que todo eso que está en humano no es parte de lo que la universidad hoy día puede poner al servicio de un mundo que cambia, que se transforma y que se tecnifica.